domingo, 12 de abril de 2020

Recomendación: "Sobre héroes y tumbas" de Ernesto Sabato

¡Hola, hermosos lectores! Hace mucho no publicaba en el blog, pero la verdad es que estuve concentrada en otros proyectos (que más adelante les voy a contar).
En el día de hoy, les traigo una recomendación de un libro mágico.

Sobre héroes y tumbas

Esta novela fue escrita por Ernesto Sabato, un escritor argentino muy reconocido. El libro se sitúa en Argentina, a fines de la segunda presidencia de Juan Domingo Perón, e incluso se nombran hechos históricos como el bombardeo a Plaza de Mayo, del año 1955.

El argumento de la novela es difícil de explicar, ya que no es uno sólo. Muchas personas destacan el "Informe sobre Ciegos", pero no es lo único que abarca la novela.

En un principio, la primera parte de la misma se llama "El dragón y la princesa". Esta parte introduce a dos personajes: Martín y Alejandra.
Para la segunda parte de la novela, "Los rostros invisibles", seguimos conociendo cada vez más a profundidad a estos dos personajes, y descubrimos sentimientos muy marcados de uno y otro.
La tercera parte de la novela, considero yo, es la que destaca entre las cuatro. "Informe sobre Ciegos" relata la historia de Fernando, un hombre que se dedica a investigar y comprender cómo se maneja la secta de los ciegos.
Por último "Un dios desconocido" da fin al libro explicando la manera en la que comienza la novela, que había dado un salto en el tiempo bastante notorio.

Debo admitir que no fue fácil leer este libro. Tardé casi tres meses en terminarlo, ya que había partes en las que me atascaba y requería mucho esfuerzo seguir con la lectura.

Si sos una persona que recién está comenzando en el mundo de la literatura, no te lo recomiendo. Es un libro de casi seiscientas páginas, llenas de párrafos extensos y descriptivos, y no incluye muchos diálogos. Tal vez te resulte muy pesado, por lo que te diría que lo dejes para otro momento.

En cambio, si ya llevas algunos meses leyendo novelas y querés adentrarte en algo más profundo, esta novela es ideal. Vas a aprender muchísimo, y vas a conocer palabras nuevas. También, vas a tener que enfrentarte a párrafos sumamente descriptivos y abstractos, y eso es todo un reto.

Personalmente, recomiendo este libro a cualquier lector. Si estás en la duda de leerlo o no, no sé qué esperas para empezarlo. La manera en la que Sabato aborda los temas principales de la novela como la soledad y la paranoia es increíble. Se dedica plenamente a explayarse por todas las escenas sin perder un sólo detalle.

Además, pude destacar una pequeña parte que me encantó:

"Siempre llevamos una máscara que nunca es la misma sino que cambia para cada uno de los papeles que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del marido engañado, la del héroe, la del hermano cariñoso. Pero ¿qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca? Acaso el carácter sagrado de ese instante se deba a que el hombre está entonces frente a la Divinidad, o por lo menos ante su propia e implacable conciencia. Y tal vez nadie perdone el ser sorprendido en esa última y esencia desnudez de su rostro, la más terrible y la más esencial de las desnudeces, porque muestra el alma sin defensa". 

Espero que les haya gustado esta recomendación. Ya saben que cualquier duda que tengan me pueden escribir.

¡Les mando un beso!

- Zoe











lunes, 9 de marzo de 2020

Amarillo

Amarillo

Daba vueltas en la cama,
como una pequeña
e inocente criatura
anhelando tu mensaje
y recordando tus caricias.

Sólo tú y yo,
testigos de la vida
que nos abrazaba por
la espalda.
Un espacio limitado,
besos robados y
llenos de pasión.

Contigo supe que no hay
que ir muy lejos,
para estar alejados.
Que mientras más cerca
nos hallemos,
estaremos más aislados.

Que con el tacto
y una sonrisa,
se revelan todas las verdades
que ocultaba entre la piel.

Me has dejado desnuda,
me has visto frágil,
me reconociste cristalizada.

Tus ojos se apoderaron
de mi alma,
quien vagaba entre recuerdos
y lágrimas saladas.

Descubriste a una persona,
que hace tiempo no veía,
empapaste de alegría
a un alma totalmente vacía.

Todavía no veo la ocasión
de decirte te amo,
pero leyendo esto,
sabes que lo hago.

Y es triste que la vida
se deslice por mis dedos,
sin saber a dónde voy,
sin saber de dónde vengo.

Me caí en una nota musical
y suspiré un mensaje.
No soy buena para esto,
aún me cuesta expresarme.

Poco se dice de la eternidad,
como si fuese un misterio.
Pero a ella la siento en tus ojos,
cada vez que te veo.


sábado, 7 de marzo de 2020

Hoy

Hoy


Hoy no tengo ganas de escribir, 
no sé ni por qué lo estoy haciendo.
No me gusta escribir cuando estoy triste,
siento que hago mal lo que amo, 
por culpa de sentimientos desafortunados.

Hoy, sinceramente,
no tengo ganas de escribir.
Apenas entré al buscador,
dejé apartada mi mirada.

Hoy no tengo ganas de escribir,
no quise abrir la novela,
para estropearla con sentimientos
de ira, pesadez y dolor. 

Hoy, realmente,
no tengo ganas de escribir. 
De igual manera lo hago,
tal y como me ordenó King: 
"Si quieres ser un buen escritor,
lee y escribe mucho".

Hoy, estoy odiando escribir.
A pesar de obligarme a hacerlo,
jamás fui buena,
demostrando sentimientos.

Hoy, me frustra escribir.
No hallo las palabras
ni para una rima.
No quiero escribir un párrafo,
y manchar sus palabras de odio.

Hoy no tengo ganas de escribir.
Pero como escritora debo hacerlo.
Nadie me obliga, 
nadie me presiona.

Hoy,
tal vez me den ganas de escribir
y seguir narrando universos
a través de Internet.

Hoy,
aunque no tenga muchas ganas de escribir,
me obligo a conquistar mentes
y llegar hasta corazones
a través de renglones.

Hoy,
tal vez me den ganas de escribir.
A fin de cuentas,
las palabras no son las culpables.

viernes, 20 de diciembre de 2019

Salto

Salto

Un día salté.

Recuerdo estar sentada
en mi cama como siempre.
Como si la nada y el todo
se hubiesen chocado,
y la explosión me dejó ciega.

No sé si volaba
o nadaba.
Ambas ideas me gustaban.

¿Salté para volar por los cielos,
o salté para sumergirme en las profundidades
de los océanos?

Sólo recuerdo,
o creo recordar
saltar de mi cama.

Salté para dejar de ser yo,
salté porque necesitaba despegarme
de donde siempre estuve.

Las críticas me rodearon
como las personas rodean
a un ser triste.
Me llené de penas
en vez de alegrías.

¿Qué te molesta,
verme feliz?

Pequeño ser,
no eres tan de luz como creía. 

Una vez que salté y te dejé
partir,
todas mis penas se fueron contigo.

No tuve penas, 
la alegría me rodeaba el cuerpo
y corría en la sangre como los glóbulos.
Me cegó la felicidad antes que tu increíble
manera de cuestionar.

Pequeño ser,
no eres tan de luz como creía.

Desde que salté,
jamás volví a ser yo,
o tal vez empecé a ser como realmente soy.

Quién dice,
algún día saltarás como yo lo hice.

Y ese día,
tú y yo seremos seres de luz.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Por qué escribo poesía

Por qué escribo poesía

Algún día me pregunté
¿Por qué escribo poesía?
Será para distraer mi mente,
de aquella oscuridad llamada tristeza
o de la melancolía de la rutina
De todas maneras,
considero esto una falta de respeto
porque la poesía es indiscutible.
A veces ni siquiera la entendemos,
pero alguna vez le dimos razón de ser.
Escribir poesía es arte, dicen
los que no saben y nos conocen.
Nos califican de artistas, cuando
tal vez,
por ahí, a lo lejos,
hemos sido despreciados por la vida.
Cuando
tal vez, 
por ahí, a lo lejos,
hemos reído a carcajadas, 
y llorado
a océanos. 
No me califiques de artista,
pequeño ser de luz. 
Tampoco me llames por mi nombre,
ni me encuentres un apodo.
No cuestiones mi realidad,
ni por qué escribo poesía.

Al final, 
ni yo sé nada de eso.

domingo, 27 de octubre de 2019

Pedacito de cielo

Pedacito de cielo te llamé, 
pues así te noto.

Caído de allí, y 
Dios me permita decirte
que la belleza que conlleva ser tu mismo
es increíble.

No recuerdo si era música lenta,
no hacía frío ni calor.
Se parecía a otoño pero no lo era.

Recuerdo poder ver muchas cosas.
Caras, cafés y luz. 
También recuerdo estar abajo,
admirando celestes y verdes.

Siempre noté que las personas 
son más lindas sonriendo.
Pero jamás pensé que se transformaban.

Como un reptil, 
se mudaban de piel.
Cambiaban totalmente su aspecto,
encontrándose en algo de luminosidad
desconocida por la realidad.

Podría decir que el tiempo 
se había congelado inevitablemente.
Sí, eran dos en uno, 
nada de individuos.

El mundo se unió. 

Temprano habías caído.
No creo en los ángeles
ni en los querubines. 

El cielo te miraba enojado,
te habías ido. 
Pero brillaba para ambos. 

Porque este día de sol era único.

Y fue maravilloso conocer 
algo que sólo leía en ficciones.

Pedacito de cielo.








viernes, 13 de septiembre de 2019

Miedo a amar

Buenas noches, personas hermosas.

Ya sé que estuve desaparecida por bastante tiempo, una mezcla de cosas pasó por mi cabeza y no tenía tiempo para escribir, y mucho menos inspiración. Además me encontré ocupada por el colegio eso me quitó tiempo que tenía disponible para dedicar a escribir, pero ya volví.

No quiero dar más vueltas así que he aquí mi siguiente escrito.

Miedo a amar

Muchas veces hemos amado. 

Desde que nacemos amamos a nuestra madre, a pesar de no tenerla con nosotros hoy en día. Amamos a nuestros colegas, amigos, compañeros de diferentes ámbitos (ya sean laborales, educativos o incluso deportivos). Amamos a nuestra familia, ya sean padres, hermanos y hermanas, tíos, primos, abuelos, sobrinos, e incluso mascotas. 

También amamos a las personas que pasan por nuestra vida para hacernos sentir diferentes. Personas que nos dicen "te amo", que nos abrazan fuerte y prometen no alejarse, personas que les puedes contar tus pasiones y tus miedos. Personas que te besan y no sólo con la boca. Que te desnudan y no sólo con la mirada. 

Esas personas nos generan las maravillosas "mariposas en el estómago". 

Pero nos generan las terribles tormentas en nuestra cabeza.

Jamás sentí algo tan triste con alguien como tener miedo a amarlo. 

Y también les digo, jamás tengan miedo a amar. 

Inseguridades tenemos todos. Nos costará toda la vida superarlas, y si tenemos voluntad lo haremos antes. No tengan miedo a ser amados o a salir lastimados, al final la vida es una, y de eso se trata. Cuando pasemos al otro plano no sentiremos más. No sabremos lo que es el dolor de un corazón roto o la felicidad de un primer abrazo. No sabremos lo que son las mariposas en el estómago o la desilusión de un café frustrado. No sabremos lo que es amar, y lo que es sentirse amado. 

El amor y el dolor van juntos de la mano. Y aunque lo peor que puede pasarme es lastimar a alguien que amo, somos humanos y somos seres de amor y dolor. 

Jamás tengan miedo de amar. También les digo que jamás saldrán ilesos de un amor, sea cual sea. 

Amen con el corazón completo, no a medias. No amen con incertidumbre. Amen con ganas.

Amen para sentirse vivos.

Reseña: "La pareja de al lado"

 Reseña: "La pareja de al lado" Propiedad de la imagen: BuscaLibre ¡Hola a todos! Hoy les traigo una nueva reseña. Tengo sentimien...