Mostrando las entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de diciembre de 2019

Salto

Salto

Un día salté.

Recuerdo estar sentada
en mi cama como siempre.
Como si la nada y el todo
se hubiesen chocado,
y la explosión me dejó ciega.

No sé si volaba
o nadaba.
Ambas ideas me gustaban.

¿Salté para volar por los cielos,
o salté para sumergirme en las profundidades
de los océanos?

Sólo recuerdo,
o creo recordar
saltar de mi cama.

Salté para dejar de ser yo,
salté porque necesitaba despegarme
de donde siempre estuve.

Las críticas me rodearon
como las personas rodean
a un ser triste.
Me llené de penas
en vez de alegrías.

¿Qué te molesta,
verme feliz?

Pequeño ser,
no eres tan de luz como creía. 

Una vez que salté y te dejé
partir,
todas mis penas se fueron contigo.

No tuve penas, 
la alegría me rodeaba el cuerpo
y corría en la sangre como los glóbulos.
Me cegó la felicidad antes que tu increíble
manera de cuestionar.

Pequeño ser,
no eres tan de luz como creía.

Desde que salté,
jamás volví a ser yo,
o tal vez empecé a ser como realmente soy.

Quién dice,
algún día saltarás como yo lo hice.

Y ese día,
tú y yo seremos seres de luz.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Por qué escribo poesía

Por qué escribo poesía

Algún día me pregunté
¿Por qué escribo poesía?
Será para distraer mi mente,
de aquella oscuridad llamada tristeza
o de la melancolía de la rutina
De todas maneras,
considero esto una falta de respeto
porque la poesía es indiscutible.
A veces ni siquiera la entendemos,
pero alguna vez le dimos razón de ser.
Escribir poesía es arte, dicen
los que no saben y nos conocen.
Nos califican de artistas, cuando
tal vez,
por ahí, a lo lejos,
hemos sido despreciados por la vida.
Cuando
tal vez, 
por ahí, a lo lejos,
hemos reído a carcajadas, 
y llorado
a océanos. 
No me califiques de artista,
pequeño ser de luz. 
Tampoco me llames por mi nombre,
ni me encuentres un apodo.
No cuestiones mi realidad,
ni por qué escribo poesía.

Al final, 
ni yo sé nada de eso.

domingo, 27 de octubre de 2019

Pedacito de cielo

Pedacito de cielo te llamé, 
pues así te noto.

Caído de allí, y 
Dios me permita decirte
que la belleza que conlleva ser tu mismo
es increíble.

No recuerdo si era música lenta,
no hacía frío ni calor.
Se parecía a otoño pero no lo era.

Recuerdo poder ver muchas cosas.
Caras, cafés y luz. 
También recuerdo estar abajo,
admirando celestes y verdes.

Siempre noté que las personas 
son más lindas sonriendo.
Pero jamás pensé que se transformaban.

Como un reptil, 
se mudaban de piel.
Cambiaban totalmente su aspecto,
encontrándose en algo de luminosidad
desconocida por la realidad.

Podría decir que el tiempo 
se había congelado inevitablemente.
Sí, eran dos en uno, 
nada de individuos.

El mundo se unió. 

Temprano habías caído.
No creo en los ángeles
ni en los querubines. 

El cielo te miraba enojado,
te habías ido. 
Pero brillaba para ambos. 

Porque este día de sol era único.

Y fue maravilloso conocer 
algo que sólo leía en ficciones.

Pedacito de cielo.








viernes, 13 de septiembre de 2019

Miedo a amar

Buenas noches, personas hermosas.

Ya sé que estuve desaparecida por bastante tiempo, una mezcla de cosas pasó por mi cabeza y no tenía tiempo para escribir, y mucho menos inspiración. Además me encontré ocupada por el colegio eso me quitó tiempo que tenía disponible para dedicar a escribir, pero ya volví.

No quiero dar más vueltas así que he aquí mi siguiente escrito.

Miedo a amar

Muchas veces hemos amado. 

Desde que nacemos amamos a nuestra madre, a pesar de no tenerla con nosotros hoy en día. Amamos a nuestros colegas, amigos, compañeros de diferentes ámbitos (ya sean laborales, educativos o incluso deportivos). Amamos a nuestra familia, ya sean padres, hermanos y hermanas, tíos, primos, abuelos, sobrinos, e incluso mascotas. 

También amamos a las personas que pasan por nuestra vida para hacernos sentir diferentes. Personas que nos dicen "te amo", que nos abrazan fuerte y prometen no alejarse, personas que les puedes contar tus pasiones y tus miedos. Personas que te besan y no sólo con la boca. Que te desnudan y no sólo con la mirada. 

Esas personas nos generan las maravillosas "mariposas en el estómago". 

Pero nos generan las terribles tormentas en nuestra cabeza.

Jamás sentí algo tan triste con alguien como tener miedo a amarlo. 

Y también les digo, jamás tengan miedo a amar. 

Inseguridades tenemos todos. Nos costará toda la vida superarlas, y si tenemos voluntad lo haremos antes. No tengan miedo a ser amados o a salir lastimados, al final la vida es una, y de eso se trata. Cuando pasemos al otro plano no sentiremos más. No sabremos lo que es el dolor de un corazón roto o la felicidad de un primer abrazo. No sabremos lo que son las mariposas en el estómago o la desilusión de un café frustrado. No sabremos lo que es amar, y lo que es sentirse amado. 

El amor y el dolor van juntos de la mano. Y aunque lo peor que puede pasarme es lastimar a alguien que amo, somos humanos y somos seres de amor y dolor. 

Jamás tengan miedo de amar. También les digo que jamás saldrán ilesos de un amor, sea cual sea. 

Amen con el corazón completo, no a medias. No amen con incertidumbre. Amen con ganas.

Amen para sentirse vivos.

Reseña: "La pareja de al lado"

 Reseña: "La pareja de al lado" Propiedad de la imagen: BuscaLibre ¡Hola a todos! Hoy les traigo una nueva reseña. Tengo sentimien...